AGILOX es un fabricante líder de robots móviles autónomos (AMR) para la automatización de los flujos de materiales en almacenes y entornos de producción. La compañía tiene su sede en Austria y, desde su fundación en 2017, ha desarrollado una tecnología propia que combina robótica, software e inteligencia artificial para hacer que los procesos intralogísticos sean más sencillos, autónomos, flexibles y eficientes.
Uno de los principales elementos diferenciales de AGILOX es su tecnología X-SWARM, que permite a los robots comunicarse directamente entre sí y coordinar sus movimientos sin necesidad de un sistema central de gestión de flotas. Esto facilita la adaptación de los flujos logísticos a los cambios del entorno y permite ampliar las soluciones de automatización de forma progresiva. Además, con el enfoque descentralizado aumenta la resiliencia del sistema: al no existir un sistema central de gestión de flotas, no hay un único punto de fallo que pueda comprometer el funcionamiento de toda la operación.
Actualmente, la compañía cuenta con más de 2.500 AMR desplegados en todo el mundo y emplea a más de 250 personas. La compañía cuenta con presencia en Austria, Alemania, Francia, España, Estados Unidos y China, además de una red internacional de socios.
En 2025, AGILOX reforzó su presencia en la Península Ibérica con la creación de AGILOX Iberia, con el objetivo de estar más cerca de sus clientes y acompañar el crecimiento de la demanda de soluciones de automatización en España y Portugal.
¿Por qué habéis decidido apostar por Mindtech en su quinta edición de 2027?
La decisión de participar en la 5ª edición de Mindtech está muy ligada al crecimiento de nuestra actividad en la Península Ibérica. Para AGILOX, España y Portugal son mercados estratégicos y queremos seguir construyendo una presencia local sólida, no solo desde el punto de vista comercial, sino también desde la relación con fabricantes, integradores, socios y otros actores de la industria, lo que nos hace crear un alto valor añadido en la zona.
Mindtech nos parece especialmente interesante porque reúne en un mismo entorno a una parte muy representativa del tejido industrial del Polo Ibérico y pone el foco precisamente en ámbitos como la robótica, la automatización, la digitalización y las nuevas tecnologías industriales.
Además, creemos que la feria ofrece un contexto especialmente adecuado para hablar de automatización desde una perspectiva práctica: cómo introducir nuevas tecnologías en plantas que ya están operativas y cómo conseguir que estas soluciones aporten valor sin tener que transformar por completo las instalaciones existentes.
¿Cuál es el valor añadido para vuestra empresa a la hora de participar en esta feria?
El principal valor está en poder conectar directamente con el ecosistema industrial de la Península Ibérica.
Para nosotros, una feria como Mindtech no es únicamente un espacio para presentar tecnología. Es una oportunidad para escuchar a las empresas, entender mejor sus retos y compartir experiencias sobre cómo la automatización puede responder a necesidades muy concretas de producción y logística.
También valoramos especialmente la posibilidad de reforzar nuestra presencia dentro de un ecosistema industrial que está avanzando rápidamente hacia modelos de producción más modernos, flexibles y automatizados.
El formato B2B y las actividades de networking de Mindtech son, en este sentido, especialmente interesantes para generar conversaciones que puedan convertirse en proyectos a medio y largo plazo.
¿Qué novedades presentaréis en Mindtech 2027?
Presentaremos nuestro AGILOX OFL, diseñado para automatizar el transporte de palés, y el AGILOX ODM, una solución compacta y ágil para el transporte automatizado de cajas y otras mercancías.
Pondremos el foco en las aplicaciones industriales que permiten automatizar el suministro de materiales entre almacén y producción, el movimiento de componentes, la alimentación de líneas y otros flujos internos, incluso en entornos donde la flexibilidad y la adaptación a los cambios son clave.
También presentaremos nuestro AGILOX AI Agent, una herramienta que permite obtener, en cuestión de segundos, información actualizada sobre el estado y el rendimiento de tu flota.
Será también una oportunidad para poner en valor las capacidades de nuestra plataforma X-SWARM y el papel que desempeña el software a la hora de coordinar y optimizar los movimientos de una flota de robots.
Con todo, más allá de presentar una aplicación, queremos mostrar una idea que consideramos fundamental: la automatización no tiene por qué significar una transformación radical de una planta. Los AMR permiten introducir la automatización de forma progresiva y adaptar los flujos a medida que evolucionan las necesidades de la fábrica.
¿Qué valor diferencial creéis que tiene la industria del metal y sus tecnologías asociadas en el Polo Ibérico en particular?
El Polo Ibérico cuenta con una base industrial muy diversa y con una fuerte presencia de industrias como la automoción, la fabricación industrial y la transformación del metal entre otros. Esa diversidad es, precisamente, uno de sus principales activos.
Además, estamos viendo una industria que combina conocimiento industrial acumulado durante décadas con una creciente capacidad para incorporar nuevas tecnologías. Esta combinación es especialmente importante en un momento en el que las empresas necesitan ser más productivas y flexibles sin perder la capacidad de adaptación.
Desde nuestro punto de vista, el valor diferencial del Polo Ibérico está también en su capacidad para conectar fabricantes, proveedores tecnológicos, integradores y centros de conocimiento.
¿Cuáles son los retos que creéis que afronta la industria en la actualidad?
La industria se enfrenta a varios retos simultáneos. Uno de ellos es la necesidad de aumentar la productividad y mantener la competitividad en un contexto de presión sobre los costes y de mercados cada vez más exigentes.
Otro reto importante es la disponibilidad de mano de obra. Muchas empresas tienen dificultades para encontrar y retener perfiles técnicos, mientras que al mismo tiempo aumenta la necesidad de flexibilidad en los procesos.
También está cambiando la propia naturaleza de la producción. Las fábricas necesitan adaptarse con mayor rapidez a cambios en la demanda, nuevos productos y configuraciones diferentes, lo que hace que las soluciones de automatización tengan que ser mucho más flexibles que en el pasado.
A todo ello se suma la necesidad de garantizar la seguridad en entornos industriales cada vez más automatizados y dinámicos. A medida que personas, robots y otros equipos comparten los mismos espacios de trabajo, las tecnologías de automatización deben incorporar la seguridad desde el diseño y adaptarse de forma fiable a las condiciones cambiantes de la operación.
También, la digitalización y la inteligencia artificial están transformando progresivamente la industria. El reto ya no es únicamente automatizar determinadas tareas, sino conseguir que los sistemas sean capaces de comunicarse, tomar decisiones y adaptarse de forma eficiente a procesos cada vez más complejos.
¿Qué es necesario para dar respuesta a esos desafíos y mantener la competitividad de la industria?
Creemos que la clave está en combinar tecnología, conocimiento industrial y capacidad de adaptación.
La automatización puede contribuir de forma importante, pero no se trata simplemente de automatizar por automatizar. Las tecnologías deben resolver problemas concretos, integrarse con los sistemas existentes de forma segura y aportar resultados medibles.
También es necesario apostar por soluciones que permitan avanzar de forma progresiva y escalar. No todas las fábricas pueden ni necesitan hacer una transformación completa de sus procesos de un día para otro. Tecnologías flexibles y escalables permiten empezar con un flujo concreto, demostrar su valor y ampliar posteriormente la automatización.
Y, sobre todo, creemos que la competitividad futura de la industria dependerá de su capacidad para combinar las personas con tecnologías cada vez más inteligentes. La automatización puede asumir tareas repetitivas y permitir que los equipos se concentren en actividades donde aportan más valor, mientras que el software y la inteligencia artificial ayudan a gestionar procesos cada vez más complejos.