La industria aeroespacial ha sido una de las más afectadas por la pandemia, tras asistir en 2020 a una caída meteórica en facturación y pedidos. En este año 2021 se estima un crecimiento de entre el 6 y 10% respecto al año pasado, la vuelta a los índices prepandemia se prevé para el 2024.

Las tendencias del sector

El nuevo cambio de paradigma como consecuencia de la pandemia COVID-19, la transición verde con una movilidad más sostenible y la reestructuración en la manera de viajar hacen que la industria aeronáutica se abra a nuevos retos y oportunidades.

  1. Disminución de la aviación comercial: La reducción del espacio disponible, una baja demanda y una preferencia en los viajes nacionales ante los internacionales ha llevado a una reducción de hasta el 60% en la ocupación. Esto marcará una recuperación lenta pero progresiva, condicionada en gran medida a la evolución de la pandemia y los índices de vacunación a nivel global.
  2. Defensa y espacial, puntales de crecimiento: El sector de defensa ha sido uno de los que mejor ha soportado la crisis. Las tensiones políticas entre estados hacen que los países se vean obligados a mantener el gasto en defensa, tal es así, que a cierre de este año 2021 se prevé un incremento del 2,8% a nivel mundial.

Al igual que defensa, el sector espacial ha conseguido mantener un ritmo de actividad similar a los años prepandemia. Dependientes de inversión, se prevé que se mantengan sólidas e incluso aumenten, pudiendo llegar a un crecimiento interanual del 15,7%. Ambos sectores se mantienen como pilares claves en la recuperación de la industria aeroespacial y su futura evolución.

  1. Desarrollos tecnológicos e innovación: Los nuevos procesos en la gestión de información y el uso de la inteligencia artificial no han pasado desapercibidos para la industria aeroespacial. La tecnología Blockchain, estructura de datos agrupada en una cadena de bloques, se pone al servicio del sector con la intención de lograr una reducción de costes y una mayor precisión de los datos, con el objetivo de que la cadena de suministro sea lo más precisa posible.

La IA, al igual que en la mayoría de industrias, también facilita la gestión de tareas y la prevención de posibles errores, como podría ser la detección de piezas en mal estado, piezas equivocadas o incluso la gestión adecuada de una planta de trabajo.