La movilidad del futuro, orientada a ser más autónoma, asequible y segura, está llamada a revolucionar nuestros modelos productivos y la distribución de la población.

Actualmente, el reto al que se enfrenta la movilidad está íntimamente ligado al incremento progresivo y continuado de la población.

Como apuntó Justo Sierra, Presidente de Mindtech, durante la segunda edición de la feria:, “Nos enfrentamos a un problema fundamental de movilidad originado principalmente en las ciudades, pero no el único. El reto consiste también en conseguir una movilidad del futuro que sea sostenible, compatible, compartida, autónoma y conectada.

PROYECTO COMPARTIDO

Expertos del BNEW aseguran que la movilidad del futuro tendrá que ser necesariamente compartida. Esto se produce por un cambio de tendencia en la gente más joven. Este segmento de la población se sigue desplazando, más si cabe que sus padres o abuelos, pero ahora lo hace de manera compartida, ya que muchos optan ya por no adquirir un vehículo propio.

Además, caminamos cada vez más a la sobrepoblación concentrada en las ciudades: un 55% de la población se concentra en el 2% de la tierra. Esto implica enormes retos de movilidad en estos puntos concretos, en donde, cada vez más, la gente optan por desplazamientos compartidos que ganan en tiempo y costes a una movilidad más individualizada.

MOVILIDAD SOSTENIBLE

La necesidad de desplazamientos más sostenibles es una demanda cada vez mayor por parte de la propia sociedad. Esto ha llevado a las empresas a buscar soluciones más renovables y respetuosas con el medioambiente. Pero todo ello deberá ser conjugado, no sólo por parte de las empresas, sino por entidades gubernamentales, infraestructuras acordes y un cambio de mentalidad en la sociedad.

Este cambio de mentalidad no solo pasa por una gran oferta de vehículos de energías limpias, sino por un movilidad urbana e intermodal acorde a las necesidades actuales. El futuro está en ideas como la de mini autobuses autónomos que se ajusten las rutinas diarias de los habitantes.

Además, el ferrocarril se sitúa como un eje vertebrador de una movilidad interurbana, en donde el hidrógeno podrá ser una alternativa para que este medio de transporte logre ser un vehículo de movilidad limpia, rápida y segura.

CONECTIVIDAD

La emigración de lo rural a las grandes ciudades es cada vez mayor con el paso de los años, por lo que se deben adoptar herramientas e infraestructuras adecuadas que permitan una conectividad entre zonas y puntos clave de las grandes ciudades.

Tal es así, que el proyecto llamado Netzvision 2030 pretende conectar las ciudades clave de Europa a través de una red de trenes que permitirán una movilidad más asequible, cómoda y limpia. Los promotores del proyecto tienen como propósito que el uso de los aviones y de los coches se reduzca, emitiendo así una menor contaminación a la atmósfera.

Este no es más que un ejemplo de la necesidad de realizar cambios en los estilos de vida y ciudades, para que éstas sean más inteligentes y con una mayor conectividad entre poblaciones, asegurando un transporte limpio y rápido.

ELECTRIFICACIÓN Y NUEVOS COMBUSTIBLES

La punta de lanza de la movilidad del futuro está en la electrificación. Sin embargo, para que esta suponga realmente un cambio de paradigma, son necesarias las alianzas entre las empresas privadas y las administraciones para conseguir una red sólida de puntos de recarga. Así mismo, todos los fabricantes están ya adaptando en parte sus líneas de producción ante un cambio que es ya inminente en términos industriales, ya que los vehículos de combustión tradicional, tal y como han apuntado las Naciones Unidas, deberán dejar de fabricarse como tarde en 2040.