La Organización Internacional del Trabajo estima que se crearán unos 24 millones de empleos ‘verdes’ hasta 2030 en todo mundo. A la vez, se estima que se destruirán seis millones (ligados a sectores que se extinguirán o reconvertirán como la minería, hidrocarburos o automoción), por lo que el empleo neto será positivo, llegando a los 18 millones, de los cuales, dos millones se originarán en Europa. Así, por cada empleo que se pierda, se van a generar cuatro nuevos.

Sin embargo, para que esta operación resulte exitosa, es necesario impulsar la formación y las vocaciones científico-tecnológicas. De lo contrario, no habrá perfiles suficientes para cubrir todos esos nuevos que se van a generar, y que requieren conocimientos y habilidades que no se han fomentado lo suficiente hasta el momento.

En España hay más 10.000 vacantes en el sector tecnológico que se quedan sin cubrir por falta de cualificación. Pero este no es un problema solo de España. Otros países como Alemania también declaran sufrir las mismas dificultades y, al otro lado del Atlántico, Estados Unidos calcula que se van a generar 3,5 millones de empleos STEM, de los cuales más de 2 millones se van a quedar sin cubrir.

Educación y empresa, de la mano

El nuevo marco impulsado por el Pacto Verde Europeo quiere llevar a Europa a ser el primer bloque climáticamente neutro del mundo de aquí a 2050, pero eso demanda una mejora de la formación tanto en el sector educativo como en el empresarial.

  • En el ámbito educativo, es necesario mostrar mejor las salidas profesionales y crear referentes en esas áreas para motivar la vocación profesional, a la vez que se estimular el talento precoz y se incorporan más profesionales STEM especializados en todos los niveles educativos. Hará falta también más formación profesional y carreras específicas.
  • En el ámbito empresarial, este nuevo paradigma demanda líderes dispuestos a invertir en reconvertir a sus trabajadores.  Las empresas que no sean capaces de formar a sus empleados y adaptarse no serán competitivas. La formación continuada es clave, a la vez que se trabaja en la recualificación de trabajadores para asumir los nuevos retos. Esto no se puede hacer desde un departamento único de RRHH o economía circular, tiene que ser una nueva filosofía que impregne de forma transversal a todos los equipos de la empresa.
  • Así mismo, es importante hacer confluir la educación y la empresa. Esto es algo en lo que trabajan ya diversas entidades, que han puesto en marcha programas de mentoring educativo en escuelas de primario y secundaria, hackathons, y charlas para visibilizar los perfiles de los nuevos trabajos que vienen.

Los perfiles más demandados

La descarbonización de la economía y del desarrollo de la economía circular  están propiciando ya la aparición de las llamadas profesiones del futuro, que se concentran con mayor fuerza en los siguientes sectores:

  • Energía: Ingenieros y diseñadores de sistemas energéticos renovables, así como técnicos e instaladores de sistemas solares fotovoltaicos, aerogeneradores y de biomasa. Esta es una actividad con enorme potencial para la industria del metal y sus tecnologías asociadas.
  • Residuos:  Técnicos en ingeniería ambiental y eficiencia energética, ingenieros de suelos, residuos y agua; técnicos en ciencia e ingeniería ambientales; científicos especializados en atmósfera y espacio exterior; conservacionistas de suelos y agua; arquitectos paisajistas; analistas del cambio climático y ecodiseñadores para hacer de la economía circular una realidad y no solo un ideal.
  • Manufactura: revolucionada ya por la digitalización, cada vez más serán necesarios los ingenieros de productos sostenibles o los ingenieros de producción sostenible, así como los perfiles técnicos para automatización, Inteligencia Artificial y redes de telecomunicaciones.
  • Construcción: La rehabilitación, regeneración urbana y transformación digital son prioridades dentro de la estrategia europea, y esto va a demandar arquitectos especializados en diseños sostenibles, electricistas y técnicos en calefacción especializados en energías renovables, consultores y auditores en cuestiones de energía, técnicos en servicios de construcción ecológica y empresas de construcciones y estructuras metálicas capaces de reacondicionar edificios y hacerlos mucho más eficientes energéticamente.
  • Transporte: es el sector responsable de más del 30% de las emisiones de CO2 de la Unión Europea (UE), de las cuales el 72% proviene del transporte por carretera. Es una de las industrias que se enfrenta a un mayor reto de reconversión, y para ello se necesitarán profesionales especializados en el mantenimiento y uso de vehículos eléctricos y/o gas natural comprimido, e investigación y desarrollo relacionadas con el diseño de nuevos sistemas de transporte.
  • Agricultura: Técnicos agrícolas especializados en cultivos ecológicos, conservacionistas de suelos y agua, planificadores de restauración ambiental, especialistas en recursos hídricos, técnicos en aguas residuales y meteorólogos especializados en cuestiones agrícolas, entre otros.
  • Turismo: con el ecoturismo como tendencia en auge, se necesitarán cada vez más profesionales para astroturismo, geoturismo, gestor de espacios naturales, guía turístico rural, entre otras.