La economía circular ha revolucionado la manera en la que los residuos son reutilizados y continúan dentro del ciclo de vida del producto. El objetivo: lograr una relación entre el buen funcionamiento de la economía y la sostenibilidad, basándose en un uso eficiente de los recursos.

Aplicación

La frecuencia con la que las empresas integran la economía circular en sus sistemas de producción de bienes es cada vez mayor. Un ejemplo reciente es el de Endesa, que aplica este modelo a toda su cadena de valor, desde los aprovisionamientos hasta los productos finales.

Un referente que lleva operando desde el año 2017 es el proyecto Calvo Residuo Cero, del Grupo Calvo. Que tiene como objetivo la valorización del 100% de los residuos que se generen en todas las fábricas y oficinas del Grupo.

Pero más allá de su aplicación en plantas industriales, también es aplicable a casos muy diversos:

  •  Neumáticos para hacer nuevas carreteras
  •  Residuos para amueblar tiendas
  •  Plástico reciclado para vestimenta y accesorios
  •  Alquiler de coches personales
  •  Materiales reciclados para la fabricación de casas

Métodos

Los métodos para transformar estos residuos en una nueva vida son muy diversos, desde el reciclaje químico al biológico, utilizando productos y formas para que sea lo más rápido posible y de la manera menos contaminante.

Un avance exponencial y continuo es el ecodiseño de plásticos de los productos para facilitar su reciclaje, de manera que los procesos para su reutilización sean más fáciles y rápidos, abaratando costes y dando una mayor agilidad al ciclo de vida del producto.

Las industrias que lideran la innovación en bioplásticos son:

  1. Salud – 27%
  2. Embalajes – 10%
  3. Cosméticos y detergentes – 9%
  4. Electrónica – 6%
  5. Textil – 5%
  6. Automovilístico – 2%
  7. Construcción – 1,5%
  8.  Agricultura – 1%

Fuente: European Partner Office

Ventajas medioambientales

A parte de los grandes beneficios económicos que aporta la economía circular dentro de las empresas y del uso individual de cada persona, sus propiedades no sólo se limitan a lo económico, sino que tienen una gran implicación con el medioambiente:

  • La reducción en las emisiones globales
  • Una menor producción de residuos
  • Reducción del impacto ambiental
  • Reducción de la huella de carbono

No sólo son las entidades privadas las que optan por estos modelos para lograr propósitos monetarios y medioambientales, sino que también los organismos públicos abogan por una inclusión en sus modos operandi. Un claro ejemplo es el proyecto impulsado por la Xunta de Galicia, con una estrategia de economía circular aplicada al Sergas, con el objetivo de garantizar un sistema de sanidad público más sostenible, que apunta a lograr una reducción del 60% de sus emisiones para el año 2030.

De no aplicar este modelo de economía circular, en el año 2050 se necesitaría un planeta y medio para poder existir de la misma manera que lo hacemos ahora.